critica el desafio de las aguilas

El desafio de las águilas (1969) 16/10/2008
Una crítica de El Despotricador Cinéfilo

Año: 1969   Guión: Alistair MacLean   Música: Ron Goodwin   Fotografía: Arthur Ibbetson   Título original: Where Eagles Dare
Intérpretes:

Referencias externas películas: En busca del arca perdida, Terminator


Hay películas que solo deberían verse de niños, y por tanto disfrutarlas inocente e ingenuamente, más aún si se trata de una película de puro escapismo, al fin y al cabo el cine es el arte más ilusorio que existe y por ello debe maravillarnos continuamente, aunque para ello deba hacer uso de la célebre suspensión de credibilidad.




Siempre he sido muy partidario de películas que consiguen entretener, disfrutar y divertir aunque sean algo increíbles o rocen continuamente la inverosimilitud, pues mi máxima es que toda gratuidad está permitida en aras del espectáculo. Un ejemplo muy claro serían los excelentes films de Indiana Jones, porque si una historia está bien contada, y sobre todo bien rodada, se le perdona todos esos pequeños deslices inverosímiles que nos tragamos con tal de disfrutarla al máximo.

Pero ahora bien, cuando una película abusa de la suspensión de credibilidad pierde cualquier crédito posible, lo que vulgarmente se conoce como una fantasmada, a mí este término tan poco cinéfilo nunca me ha gustado, pero si que reconozco que es apropiado para este film, "El desafio de las aguilas", pues desafía (y sobrepasa) continuamente las leyes de la lógica más básicas y elementales.

La pregunta es ¿se lo permitimos porque la película es brillante, entretenida, divertida, dinámica y excitante a más no poder? o mejor dicho ¿se lo perdonamos porque consigue que sus 2 horas y media pasen volando? Pues si fuera aún un niño probablemente se lo perdonaría y se lo permitiría, pero verla con ojos de adulto es terrible, pues no haces más que preguntarte el típico ¿cómo es posible que…?

Porque ¿cómo es posible que con solo una mochila a sus espaldas tengan arsenal suficiente para disponer de docenas de ametralladores, municiones, bombas y explosivos?, ¿cómo es posible que en territorio nazi nadie hable alemán?, ¿cómo es posible que ni Clint Eastwood ni Richard Burton acaben con un solo rasguño tras 2 horas luchando y disparándoles sin parar?, ¿cómo es posible que los coches y aviones exploten con solo rozarlos?, ¿cómo es posible que en tantas escenas se desafíe la ley de la gravedad?, ¿cómo es posible que disparando una sola ametralladora se elimine a todo un ejercito nazi que ni el propio Terminator?, en fin, como digo, todo sea en aras del espectáculo, y solo por eso, se le perdona.

Y es que en el cine hay un regla de oro no escrita en la cual le permitimos que nos engañe continuamente (siempre en el buen sentido de la palabra) a cambio de que nos ofrezca escapismo, entretenimiento y pasar un buen rato. ¿Es despotricable esto? Pues que caray, yo creo que no, al fin y al cabo su misión y objetivo más primario es entretener, y eso lo consigue con creces.

Esta crítica de El desafio de las águilas ha sido leída 1040 veces.

Ha recibido 11 votos y está valorada con un 6,55.

¿Cuál es tu valoración de esta crítica? Anímate a votar

Tu voto:


La web de El Despotricador Cinéfilo utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. X Cerrar