critica el milagro de anna sullivan 1962

El milagro de Anna Sullivan (1962) 12/11/2016
Una crítica de Father Caprio
Director

Arthur Penn

Año: 1962   Guión: William Gibson   Música: Laurence Rosenthal   Fotografía: Ernesto Caparros   Título original: The Miracle Worker
Intérpretes:


"Helen Keller, nacida en 1880 y fallecida en 1968, quedó ciega y sorda como consecuencia de una posible meningitis o escarlatina cuando tenía un año y medio de vida. Gracias a la ayuda de su maestra Anne Sullivan, obtuvo logros increíbles a lo largo de su vida. Aprendió a hablar, podía leer francés, alemán, griego y latín en Braille. Fue la primera mujer en sus circunstancias que obtuvo un título universitario y, con los años, fue activista política, autora, confidente de más de un presidente de los Estados Unidos y líder mundial e inspiración para millones de personas.".




Si lo anterior les ha impresionado, seguro que les impresionará aún mas cuando vean esta excelente película. Les dejará tocados. Absolutamente noqueados, tanto por las cornadas que da la vida como por el coraje necesario para salir adelante. Y es que hay que echarle pantalones, fuerza de voluntad y todo lo que ustedes quieran y están seguramente pensando para afrontar y si es posible superar, un problemón de tales características. Es muy fácil decir "Podemos" pero luchar hasta la extenuación por una causa tan hermosa como difícil tan solo está al alcance de unos pocos, poquísimos, no elegidos por la diosa Fortuna sino forjados en las más duras circunstancias de la vida.

Y en este sentido, actores y actrices capaces de situarse al borde del abismo de los desplomes físicos y sicológicos, capaces de representar a la vez la fuerza y el agotamiento y capaces hasta de cansarnos con su extenuación, solo pueden encontrarse en ese reducto minúsculo de hombres y mujeres que más que actuar transmiten sentimientos plenos de autenticidad. En esta línea, lo único que puede decirse de Anne Bancroft es que ella es Ana Sullivan. No la interpreta. No. La vive, más golpe a golpe que verso a verso. Y viviéndola consigue removernos en nuestros asientos con las entrañas alteradas. Supongo que las esperanzas de arrebatarle el Oscar a la Bancroft, por parte de sus competidoras serían nulas.

Y tres cuartos de lo mismo respecto a la interepretación de la niña ciega y sorda acreedora a la estatuilla a la mejor actriz de reparto. Y aquí no vale eso de que así se las ponían a Fernando VII o que con personajes así el éxito está asegurado. Los dos papeles son tan difíciles que hubiesen dejado en evidencia a muchisimas otras actrices. Pero Anne Bancroft y Patty Duke , de la mano de Arthur Penn, consiguen superar la prueba y con nota. Sobresaliente para ambas.

Para algunos este tipo de películas suele resultar incomodo. Es un cine vital. De realidades. Y muchas veces las realidades se enquistan como moscas cojoneras en nuestras conciencias y nos obligan a volver los ojos hacia esos dramas ajenos que parecen recriminar nuestra vida plácida. Pero esto es un ejercicio de humanidad tan necesario como inevitable. La película no es solo una película. Es una enseñanza y una invitación a la reflexión. Una obligatoria mirada hacia el mundo de los discapacitados, el de la educación e incluso hacia el mundo del amor paterno incorrectamente encauzado no por maldad sinó por ignorancia.

Ahora, eso si, nunca hay que confundir la fuerza, el coraje y los arrestos, en pos de una causa justa, con la violencia gratuita y deleznable.

Esta crítica de El milagro de Anna Sullivan ha sido leída 50 veces.

Ha recibido 3 votos y está valorada con un 7,67.

¿Cuál es tu valoración de esta crítica? Anímate a votar

Tu voto:


La web de El Despotricador Cinéfilo utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. X Cerrar