critica por favor haced cine no musica

Por favor, haced cine, no música 19/08/2010
Un artículo de El Despotricador Cinéfilo
Referencias externas cineastas:

Giorgio Moroder

Jerry Goldsmith

John Corigliano

John Williams

Mark Knopfler

Michael Nyman

Philip Glass

Vangelis

Wojciech Kilar

Zbigniew Preisner
Referencias externas películas:
El piano, Carros de fuego, Blade Runner


Quizás sea por el hecho de haber nacido en la década de los 70 que desde mi más tierna infancia no tolere ni aguante lo que se podría denominar la mala música de cine, o, mejor dicho, la buena música que se emplea y aplica de forma inadecuada e inapropiada en el cine. Me explico: cualquiera de mi generación ha crecido con las sublimes Obras Maestras que durante muchos años parieron sin cesar John Williams y Jerry Goldsmith; es decir, fuimos afortunados de tener una niñez cinéfila al compás de, a mi juicio, los más grandes compositores de bandas sonoras que ha dado el cine, cuya creatividad, genialidad, sensibilidad e inteligencia no tienen comparación en ninguna otra época del celuloide.

Y es que para mí hay una premisa esencial y básica: un compositor no debe hacer nunca música de cine, sino simplemente cine a partir de su partitura. Es decir, la música es solo un elemento cinematográfico más que ayuda a la película, que la mejora y que da sentido y coherencia a muchas escenas que, sin esa música, no tendrían el significado que probablemente el director busca. Por tanto, la banda sonora es tan importante como la fotografía, el montaje, los actores o el encargado de decorados. Eso no quita, por supuesto, que determinadas partituras trasciendan por su naturaleza al film y acaben siendo melodías maravillosas para escuchar en un CD, pero siempre y cuando antes hayan sido muy útiles, apropiadas y precisas para narrar musicalmente el film.

Aún me aterra pensar en bodrios muy populares en su día como El piano, donde Michael Nyman solo se limitó a componer un concierto de autopromoción y patética exhibición que no hizo ningún favor a la película (es más, la gente solo recuerda la música por el protagonismo desmesurado que tenía), o la famosísima, pero inadecuada, partitura de Vangelis para Carros de fuego, incoherente y absurda en un film que transcurría a principios del siglo XX (aunque paradójicamente, al calcar la misma partitura al año siguiente en Blade Runner, sí que encajó de forma perfecta con la temática y el espíritu del film).

El listado de compositores que utilizan el cine como autopromoción es lamentablemente muy largo: Preisner, Philip Glass, Mark Knopfler, Giorgio Moroder, etcétera. Por no hablar de todos esos compositores de “música seria” que componen sinfonías o conciertos y que, de vez en cuando, hacen incursiones en el cine con resultados mediocres y cinematográficamente nulos (por supuesto, siempre hay excepciones como Corigliano o Kilar).

Pero no hay por qué alarmarse; gracias al buen sentido común, lo que más predomina siempre son los músicos que hacen cine y no los que hacen música, y eso es algo con lo que siempre saldremos ganando los que vamos a ver una película y no a escuchar un concierto.

Esta crítica de Por favor, haced cine, no música ha sido leída 1384 veces.

Ha recibido 10 votos y está valorada con un 7,20.

¿Cuál es tu valoración de esta crítica? Anímate a votar

Tu voto:



La web de El Despotricador Cinéfilo utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. X Cerrar